‘Rescatando al Soldado Cienlumbres’

“He decidido que todos ustedes nos aprendamos esta tonadilla para responderle a la opinión pública y sobre todo a los periodistas fifís… ¿Listos?, ¡corre video!”, expresa Su Majestad en el Palacio Real

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POR GAEL BUENDÍA

El Poeta del Periodismo

 

“¿Y ahora qué…?”.

“Que de qué”… contestó de mal humor y con un rictus en el rostro El Cerote al carnal Marchelo.

“Majestad, le pregunto del asunto del general Cienlumbres… como usted sabe”…

Por toda repuesta El Cerote se levantó de su silla y llevándose las manos al estómago se dirigió nuevamente al cuarto del fondo a la derecha.

Las manecillas del reloj se movieron 15 minutos que para el canchiller le parecieron eternos. Finalmente volvió a reaparecer el inquilino de Palacio y, aunque su rostro ya no reflejaba rictus de dolor, sí se notaba preocupado.

“A ver Marchelo, platícame”.

-Con la novedad, Majestad, que el vecino del Norte decidió dejar en….

“¡Ya, ya déjate de palabrerías! Como si no supiera todo eso en detalles. Lo que quiero es que me cuentes como está tomando la noticia la plebe y la clase política… pero sobre todo mis enemigos”.

-¡No, pues… qué le cuento, todo está patas pa’rriba… Con decirle que habrá manifestaciones a granel para que se le limpie el nombre del susodicho. Pero lo más preocupante es que las Fuerzas Armadas podrían…

“¿Podrían qué..? No Marchelo, por ellos no preocupéis, emitiré un decreto para que mis Fuerzas Armadas se hagan cargo de la reconstrucción de mi tierra y que recobre su bello apodo… ¿Cómo va? Vamos a…. Tara, tara, tara ra ra… que parece un Edén”…. (suponemos que El Cerote se refería a Tabasco, ubicado al sur de México, suponemos… aclaramos).

-Majestad, le recuerdo que los heroicos soldados ya están aplicando el Plan DN-III de emergencia.

“Si serás, serás Marchelo… Carajo, no aprendes, lo que te quiero decir es que a ver de dónde sacamos una partida del presupuesto y dársela a “mis muchachitos”, ya ves cómo lo tenemos contentos y entretenido con lo del aeropuerto”…

-Caray, jefecito… perdón… digo Majestad… usted sí que se las sabe de todas, todas, dijo el canchiller al tiempo que se le acercó para arreglarle la corbata y El Cerote se pavoneaba como pavo real ante tanta muestra de admiración.

 

-Majestad, todo muy bien calculado, es usted un genio… sólo que en su mañanera el Cuarto Poder se le va a echar encima con tanta preguntadera.

“Eso también lo tengo muy bien calculado, por lo pronto ordena que no le den entrada a ningún metiche dizque periodista a la conferencia”.

-Eso ni lo dude, sólo que habrá preguntas al procurador de Justicia, pero sobre todo al general del Ejército.

“¡Marchelo, no te digo, nunca vas aprender, ya hubieras convocado al gabinete en pleno a una junta urgente. ¡Carajo..! En qué líos nos metió ‘El Pelos de Elote’, pa’ eso me gustaba… zacatón me resultó el wey”.

-Listo, Majestad, en cinco minutos estará aquí todo el gabinete. ¿Algo más?

Por toda repuesta El Cerote semijuntó los dedos índice y pulgar para dirigirse nuevamente al cuarto del fondo a la derecha.

Al cabo de 10 minutos el Mesías hizo su aparición en la sala de juntas del Palacio Real y sin más preámbulos se dirigió a sus séquitos.

“Señores, como se habrán enterado, el Vecino del Norte decidió dejar en libertad al general Cienlumbres, claro, el muy zacatón le sacó al parche y nos aventó la papa caliente. Peor para él, ya qué… Bueno, eso es lo de menos, lo que sí quiero decirles es que cómo vamos a explicarles a nuestros ciudadanos, y sobre todo a nuestros enemigos, bajo qué cargos juzgaremos al general si no contamos con pruebas. Así que… he decidido que todos ustedes nos aprendamos esta tonadilla para responderle a la opinión pública y sobre todo a los periodistas fifís… ¿Listos? ¡corre video!”.

No sólo el gabinete en pleno entonó la tonadilla, sino que hasta la familia real se unió al ensayo…. De… Churi churin chun flais….